Siento que soy Aureliano Buendía, me siento, frente al pelotón de fusilamiento, recordando todo, como una película mal contada, aterradora y triste, a la vez llena de magia, de juventud y esperanza de décadas, y hasta de siglos, ahora convertidos en años, meses y días, y el desenlace de la historia, cada día, inminentemente se acerca, me pisa los talones y yo inconscientemente la busco, pero quiero alejarme de ello, pero constantemente me roza, me amenaza, sé que pronto inevitablemente. me alcanzará,
Todavía me acuerdo lo que me hiciste hace 40 años
Terminábamos de jugar al quitball, todas las chicas llegamos sedientas, nos acercamos al balde de agua del que todas íbamos a beber con el único vaso que estaba junto al balde, todas en fila y ordenadas, creí tener el derecho de ser una de las chicas comunes, que en la fila, llegaría mi turno de saciar mi sed pero no fue así, el diablo se presentó y habitó el corazón de una de ellas, ¿me odiaba? no sé, pero me hizo sentir miserable ….
Hoy la vi, con su pana de nacatamales y tortillas, ganándose la vida, buscando clientes y perdiendo el tiempo, de nuevo, vino a mi mente aquel momento, que arrebatándome el vaso de mis manos, sabiendo que era mi turno, se reía, yo trataba de ganarlo, pero mi debilidad y miedo, me hicieron soltarlo y ver en sus ojos disfrutar mi frustración y mi sufrimiento, en ese momento ganó, y triunfante se sintió dichosa de haberme humillado. No bebí agua en ese momento, solo corrí a mi casa a llorar, me encerré en el cuarto y seguí llorando, desde ese día hasta mi ultimo día, odiaré a esa chica, ahora convertida en una señora vieja, vendedora de tortillas en el mercado, nooooo, xd
Ahora, muchos años después, también ella está frente al pelotón de fusilamiento.
Aun miro en sus ojos el triunfo de verme llorar, yo inocente solo quería jugar, vivir, sonreír, y disfrutar, ahora pienso que bien pudieron haberme quitado la vida sin remordimientos, si me odiaban,,,,
Con el tiempo me convertí en una chica insegura deprimida y frustrada, viví muchas humillaciones que mis compañeros de clases, disfrutaban, y yo por dentro sufría, ahora muchos años después todo esas circunstancia que yo sentía como humillaciones y se traducían en sufrimiento, parecen superfluas, pero no en ese momento, en mi mente de niña... la vida era una odisea.
Ahora miro atrás y no sé, porque perdí mi tiempo en cosas superfluas, por que no comprendí, talvez nadie me lo dijo, o talvez si, que pude haber manejado de otro modo, con otra mentalidad, toda mi vida, ahora siento que la perdí, pensando en otras personas que nunca valieron la pena, y no en mí, que si merecía vivir lo mejor que pudiera, dejé escapar al tiempo. Y como dice la canción: "El tiempo, es un mal y cruel amigo" o enemigo, diría yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario